Calcetín

Solía vivir debajo de la cama de Ciro, en la oscuridad y suciedad, pero ahora me han limpiado y soy muy feliz. Cuando a Ciro se le olvida ponerme en sus pies, me voy al parque a jugar.

“Tú, Señor, eres bueno y perdonador;
grande es tu amor por todos los que te invocan”.

Salmo 86:5

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